|
Clasificación de residuos
El proceso de clasificación de
residuos consiste en separar los residuos por sus diferentes elementos. La
clasificación se puede hacer manualmente, clasificando los residuos en el
hogar y depositándolos en los contenedores especiales para cada material, o automáticamente,
separándolos en las instalaciones de recuperación de materiales con sistemas
mecánicos de tratamiento biológico.
Una solución en la clasificación
automática se basa en la espectroscopia infrarroja, utilizando fuentes de
iluminación halógenas. En un seleccionado rango espectral de longitudes de onda
infrarrojas, los objetos tienen diferentes propiedades de reflejo frente a la
iluminación ordinaria. Esto es una ventaja ya que permite al equipo distinguir
entre el plástico recubierto de cartón, cartón común y los diferentes tipos de
plásticos, por las pequeñas variaciones en el "color" de la luz
infrarroja reflejada. El ojo humano, sin embargo, sólo puede detectar el color
de los objetos visibles.
El reflejo en las diferentes longitudes de onda
infrarrojas, se registra continuamente mientras los residuos pasan por la línea
de detección de la cinta transportadora transversal. Los datos se envían a un
ordenador, que analiza las lecturas y construye una imagen bidimensional de los
escombros en la cinta transportadora. En base a este análisis, el equipo
identifica la localización de los diferentes elementos en los residuos de la
cinta transportadora y dirige los chorros de aire comprimido para separar los
cartones de bebidas, por ejemplo en un contenedor, mientras que el resto de
residuos permanece en la cinta transportadora hacia otro contenedor de
residuos.
La utilización de cámaras infrarrojas de Xenics es ideal en este tipo de sistema.
|