Científicos de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) han desarrollado un sistema de comunicación basado en el movimiento y posición de las manos para el control virtual de un videojuego mediante una cámara de tiempo de vuelo e investigan las aplicaciones de este sensor en medicina, biometría, deporte o inteligencia emocional.
Los investigadores del Grupo de Inteligencia Artificial
Aplicada (GIAA) del Campus de Colmenarejo de la UC3M han presentado la
aplicación en el último Salón Internacional de Material Eléctrico y Electrónico
celebrado recientemente en Madrid. Los asistentes al stand de la empresa
Infaimon, que ha colaborado en el proyecto, tuvieron la oportunidad de probar
este interface con un videojuego que se manejaba simplemente con el movimiento
de las manos, como si se estuviera agarrando un volante virtual.
La gran ventaja de este tipo de cámaras es que aportan
información tridimensional sin recurrir a los clásicos sistemas esteroscópicos
de dos lentes. "Estos nuevos sensores ofrecen información de profundidad,
lo que resulta muy interesante cuando trabajas en sistemas de visión
artificial", comenta Miguel Ángel Patricio, que coordina esta
investigación en el seno del Departamento de Informática de la UC3M. El
funcionamiento de una cámara TOF es relativamente simple: un anillo de
infrarrojos emite luz que rebota en el cuerpo que se graba y vuelve a un
sensor. Por el tiempo que transcurre en ese proceso, se puede calcular la distancia
a la que se encuentran los diferentes objetos. "Nuestra idea - apunta
Patricio - es poder aplicar este sensor a distintos problemas en los que
actualmente trabajamos, como sistemas de videovigilancia, de identificación
biométrica de rostros, el análisis del rendimiento deportivo del movimiento de
los jugadores e interfaces hombre-máquina", resume.